El silencio en tu recuerdo

17 mayo 2012

http://greyguardian.deviantart.com/art/Drifters-204901254

Es el silencio que mata
me devuelve a un mínimo estado,
a la más pura debilidad,
a los más arraigados temores.
Es tu rostro que veo
perdido en el Tiempo que rechacé,
atrapado en recuerdos construidos,
entre burbujas de polvo,
en los agujeros de mi memoria.
Y aunque es mi egoísmo quien hoy llora,
se queda muda la ciega Señora
porque no quiere creer
el testimonio que ante mí se revela:
¡tanto dolor en pago, en pago tanto dolor!
Las cuentas no se borran con los años
y te veo pagar, pagar con sangre,
mientras el alma no puede más que llorar,
y el cuerpo, el cuerpo menguar.
Se hacen duros estos labios,
y el corazón enciende la carrera
tratando de no quedarse atrás,
pero nadie se queda contigo
y el cuerpo sigue el chueco andar,
y aunque quiera regresar, allá va, él va.

Illustration by Greyguardian

 

"With just the door ajar"

***

 

Respira, cuenta hasta tres…
Cierra los ojos, bajar el velo
El ansia, el silencio
Dejados con él.

Vive, grita a las tres…
Olvida el alba y palabras
Incrustadas, cocidas
Dentro de esta piel.

Olvida, entierra mis voces….
En tu cielo, continuo respiras
Dueño del todo, la nada
Tu voulez me embêté.

En tus historias, mitos contrarios…
Habitas fuera de mi valor pasajero
Déjame impío, transgresor
Ideas fugándose en mis delirios.

Entregado en tu cordura…
Orden del alba, héroe del caos
Cristales de mi alma, la tuya
Huérfanos del ansia última.

En las letanías de mi pasión
Sumiso jerarca, altar de tu Saga
Te pierdes, te marchas
Legado decadente de tu voz.

***

Canción del pasado

Recuerdo esas tardes llenas de sol
Calor y tristeza que se cuela en el alma
Las lágrimas que dejé en tu almohada
Los besos con sabor a gotas de nieve
Las sonrisas cayendo, diciendo adiós.
Dulces labios y mirada recuerdo
En nuestro escape de la realidad
Inocencia que bebía y me llenaba
El dolor ya no dejó desear
La huída marcando el adiós sin anunciar.
También te recuerdo indomable
Tocarte quemaba mis alas
Las lágrimas que me ataban a ti
Las noches al rescate de nuestro dolor
Y el adiós, el adiós que retornaba.
A ti te recuerdo en ilusiones
De vidas que nacían y morían en párpados
Sonrisas esquivas, tactos etéreos
Azares que no dejaban bailar,
Bebiendo nuestro adiós por lo que vendrá.
A ti te he olvidado, en defensa
De lo que perdí con tu ansiedad
Tu nombre se ha perdido
En una historia marchita…

 

La búsqueda comenzó con tu adiós.

De suicidas

22 Marzo 2012

Es el abismo
Nada nada nada
Ausencia de razones,
Imágenes tardías
Sonrisas tuyas y mías
Que se van, se van…

Es la caída
Donde vuelo apacible
al Infierno de tu Dios.
Tus besos ya muy sordos
En mis labios de tierra
En comunión, comunión.

Es el silencio
Y la quietud atacando
Mi sangre, mi corazón.
Es la parca, amiga mía,
Cantando a media voz
¡Podrás dormir tranquila
pero sorda y ya sin voz!

Y me pregunto

9 Agosto 2012

Si me sumerjo en el silencio, ¿me esperarás allí? Si caigo en la sonoridad, ¿escucharás atento lo que tengo que decir? Si entrego mi cuerpo a la destrucción, ¿aún me amarás?
[…]
Mis días son ciclos de Vida y de Muerte, y de todo lo que hay entre ellas. Respiro, marcho, conquisto, venzo, caigo: todo como debe ser. Luego me revelo, pruebo la noche, me pruebo a mí misma con el filo de los actos, despedazando un poco lo que soy. Y te llamo en medio de todo el barullo, te quiero cerca para la lucha, para el dolor y la nulidad, con lo que tengo, lo que quiero y lo que no. Pero no estás y me sigo preguntando: ¿Estarías?

A mi cena

***

Lechos de hojitas
Sabor rebelión
Que me cantan, que me gritan
                     “Duerme conmigo el terror.”

Se cortan uno a uno
Con el verde, el rojo sabor
Sazonan los ojos cristalinos
¡Evaporan la razón!

Son hojitas, carnes, guisos
Agolpándose en bocas, senos
Marcando destinos cenizos
Del fin tan impaciente que padecemos.

Mas ¿Quién soy yo?
Ni en mano azadón, ni palo
Sólo el silencio y la ceguera
Y en mi banco el Tiempo
Con el que pago sus muertes, mi turno
                        Y mi puesto en el comedor.

***

Verdades pequeñas

Soy una rima acompasada
pesimista, arrastrada
de tragedias que se escriben
sin cuidado sobre mis labios
de carbón y porcelana.

Soy un poema anónimo
ignorado, informe
sobre un papel doblado
en el bolsillo de cualquier hombre
que no lo canta, no lo invoca.

Soy un silencio confesado
airoso, inevitable
que rompe las esquinas todas
de las sonrisas, los clamores
de la cristiana bondad.

Picture displaying Lhasa de Sela